Qué somos


Apascide-Aragón es una organización pionera en España en la atención específica a personas afectadas por la sordoceguera (total y/o parcial, congénita o adquirida), que desarrolla su labor en el campo de la detección, la asistencia, rehabilitación, apoyo familiar y la sensibilización social respecto de esta discapacidad y su impacto sobre los afectados y su entorno más cercano.

Se constituye en el año 1996, integrada por padres, tutores, familiares y amigos de las personas afectadas, con el objetivo de buscar soluciones, creando y fomentando todo tipo de actuaciones que permitan la formación individual y humana de las personas sordociegas y su integración en la sociedad. Esta Asociación es referencia para la creación de otras organizaciones similares en diversos lugares de España. Actualmente está inscrita en el registro de asociaciones de la Diputación General de Aragón con el nº 05-7-0086/97, siendo declarada de Utilidad Pública el día 18 de febrero de 2003.

El mundo de la sordoceguera, desconocido y traumático, deja al ser humano incapacitado con una crueldad para nosotros incomprensible. Las personas obtenemos un 97% de la información a través de la vista y el oído, su 3% restante se consigue por el tacto. Invirtiendo las cifras, obtenemos una idea clara de cómo es la vida cotidiana de un sordociego y la de su familia. El mundo que le descubrimos acaba en las yemas de sus dedos y en su piel. Este mundo hay que acercárselo, explicárselo y vivenciárselo por medio de procesos cognitivos que les permitan situarse como personas en ese mundo inaccesible para ellos.

El número de afectados en Aragón está próximo a los 300 sordociegos, por ello, desde nuestra Asociación hemos luchado durante años, y lo seguimos haciendo, en tareas asistenciales y de investigación para hacer realidad la igualdad, y la no discriminación, abriendo en este sentido, un rayo de esperanza para nuestros hijos, que les permita encontrar el rastro de la felicidad.

A partir de la Declaración del Parlamento Europeo 1/2004 sobre los derechos de las personas sordociegas, comienza una nueva etapa. En la Ley del día 29 de noviembre de 2005, la Comisión no Permanente de Políticas Integrales para la Discapacidad, del Congreso de los Diputados, aprobó por unanimidad la proposición no de ley 161/000800 que insta al Gobierno de la Nación a que reconozca la sordoceguera como discapacidad específica. Con este logro, la aprobación de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, y de la Ley 27/2007, de 23 de octubre, en la que se reconoce la lengua de signos española y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. En dicha ley, en el artículo 4.e), se reconoce y define la sordoceguera como discapacidad específica y en la disposición adicional sexta (atención a la sordoceguera) enuncia:

“El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales realizará un estudio en el que se determine el número personas con sordoceguera, sus condiciones de vida y su ubicación geográfica, a efectos de determinar los centros de referencia que se deberán crear, así como el establecimiento de recursos más acordes con las especiales necesidades de este colectivo”

Con todo esto esperamos que se abra definitivamente el futuro para las personas sordociegas y se creen hábitats que aseguren su mañana.